Si sientes que a tu melena le falta vida, dimensión o un toque especial, las técnicas de iluminación son la solución perfecta. A diferencia de la coloración completa, las mechas y reflejos tienen el propósito estratégico de aportar puntos de luz específicos que enmarcan el rostro, suavizan las facciones y crean una ilusión óptica de mayor volumen y densidad en el cabello.
El mundo de las mechas ha evolucionado drásticamente. Atrás quedaron las marcadas rayas desde la raíz. Hoy en día, técnicas como el balayage, las babylights o el melting buscan imitar el aclarado natural que produce el sol durante el verano. El balayage, por ejemplo, se aplica a mano alzada creando un degradado suave de medios a puntas, lo que permite un crecimiento orgánico sin el temido “efecto raíz”. Las babylights, por su parte, son micro-velos de color muy finos que aportan un brillo sutil y elegante a toda la melena.
Diseñar la iluminación perfecta requiere un estudio del tono base de tu cabello y del tono de tu piel. No todos los rubios favorecen a todo el mundo; a veces, unos reflejos caramelo, miel o cobrizos son la elección perfecta para aportar esa chispa de luz en bases castañas o morenas.
La aplicación de estas técnicas es un trabajo de artesanía y paciencia. Es un proceso meticuloso que requiere concentración absoluta. Por esta razón, el modelo de atención individualizada de SEGURA HERNANDEZ RITA MARIA es ideal. Trabajando sola y sin prisas, podemos seleccionar y empapelar cada mechón con la máxima precisión, logrando un degradado perfecto y un resultado verdaderamente espectacular y natural.